lunes, 16 de julio de 2007

ReCuPeRaNdO La MeMoRiA: JORNADAS DE AGOSTO DE 1977. Desde el movimiento estudiantil.

(Robin García, Ramiro García, cuantos Garcías...)
La historia del sacrificio en Guatemala
sigue sin recibir del porvenir
los frutos de alegría
que se merece).
Sergio Valdez

Muchos compañeros y compañeras sobrevivientes dirigentes del movimiento estudiantil de los años 70´s se suman a los esfuerzos colectivos que han estado haciendose los ultimos tiempos en Guatemala, desde la juventud, desde los y las estudiantes, desde la izquierda de dotarnos de memoria para que en Guatemala se haga justicia y prevalezca la verdad. Y deciden hacer actividades en conmemoracion de las jornadas de agosto de 1977.

Desde hace algun tiempo, hemos venido asistiendo a diversas actividades desde el movimiento juvenil, desde el movimiento estudiantil, se que algunas personas se siguen preguntando, Pero hay movimiento? Yo digo que si, hay movimiento estudiantil, mientras haya estudiantes comprometidos, mientras haya jovenes con ganas de transfomar este pais, digo que si, mientras sigan habiendo acciones por recuperar las estructuras organizativas, mientras se recupere la memoria, sigue existiendo el movimiento estudiantil, ahora por su puesto, tiene que revitalizarse, enfrentar nuevos retos, mas creatividad, renovarse en las viejas practicas, pero necesita seguir siendo revolucionario, beligerante, combativo e indiscutiblemente estar del lado del pueblo.


Ha sido muy enriquecedor e importante la participación de dirigentes estudiantiles hombres y mujeres de los 70´s de los 80´s y los 90´s que tambien son parte de este movimiento estudiantil de hoy, pues estan aportando a recuperar la memoria, estan aportando con sus experiencias a revitalizar estos esfuerzos.


Así podemos mencionar el importante vinculo de los y las universitarias con el movimiento estudiantil de educación media, que también ha tenido en los últimos años un papel protagonico en la defensa del derecho a la educación.


Saludos a la Organizacion Nacional de Estudiantes de Guatemala (educación media) a las asociaciones y estudiantes de las escuelas normales de todo el país, a los grupos políticos de la universidad GRITO, Bloque Organizado de Medicina, Frente Otto Rene Castillo, Nueva Escuela, Unidad de vanguardia Estudiantil, las asociaciones de historia, ciencia política, farmacia, trabajo social, agronomía, diseño grafico, Federacion de estudiantes de agronomía, el nuevo esfuerzo que aglutina varias fuerzas MASA, y a los universitarios de ayer y de siempre Redes 89, Redes 77, y vos hace 25 años donde estabas, grupo de compañeras de Aura Marina Vides, clavel rojo y muchos más.




CONMEMORACIÓN DE LAS JORNADAS DE AGOSTO DE 1977

“¡QUEREMOS A ROBIN VIVO! ¡QUEREMOS A ROBIN VIVO!”
Esa era la consigna que millares de estudiantes gritábamos hace 30 años en las calles de la Ciudad de Guatemala y otros centros urbanos del país para demandar el aparecimiento con vida del dirigente estudiantil Robin Mayro García Dávila, desaparecido de manera forzada el 28 de julio por las fuerzas represivas del gobierno del general Lauguerud, junto al también dirigente Aníbal Leonel Caballeros Ramírez.

Corría el año de 1977. Había un resurgir del movimiento popular que se manifestaba a través de luchas obreras, el desarrollo de la organización campesina, un movimiento estudiantil vigoroso solidario con la lucha de otros sectores populares y muchísimas expresiones más de conciencia y organización.

A su vez, se iniciaba un nuevo ciclo guerrillero en el país que infundía esperanzas de cambio profundo, es decir, de Revolución.

Gobernaba entonces el General Kjell Eugenio Lauguerud García, quien fuera impuesto como presidente en 1974 a través de un fraude descarado.

La contrainsurgencia se había instalado en el país desde el año de 1963 como estrategia de dominación de los poderosos, que combinaba la represión y el terror con la demagogia y las maniobras políticas. En esa lógica, frente al avance de las luchas populares y revolucionarias, el gobierno de Lauguerud, al mismo tiempo que promovía el cooperativismo y permitía algunos espacios de expresión, reprimía brutalmente como ya había comenzado a hacerlo contra cooperativistas en el Ixcán y de manera selectiva en la ciudad capital.

Robin García había sido dirigente estudiantil de la Escuela de Comercio y Leonel Caballeros del Instituto Rafael Aqueche. Aunque habían pasado a ser estudiantes universitarios, mantenían un vínculo muy estrecho con el movimiento estudiantil de post primaria.

El 28 de julio por la noche, luego de haber participado en actos en conmemoración de la Revolución Cubana y otras actividades estudiantiles, Robin y Leonel fueron desaparecidos de manera forzada por agentes represivos del Estado. Dos días después, el 30 de julio, el cadáver de Leonel Caballeros apareció tirado a inmediaciones de la Universidad de San Carlos.

Esto provocó un gran repudio y fortaleció la movilización para intentar salvar a Robin. Luego de las intensas manifestaciones principalmente de estudiantes y otras personas de los sectores populares para repudiar la ejecución extrajudicial de Leonel y demandar la libertad de Robin, el 4 de agosto de 1977 apareció también cruelmente torturado su cadáver, en las cercanías de Palín Escuintla.

A estas gestas históricas protagonizadas principalmente por la juventud para repudiar la represión de la época y demandar justicia se les llamó posteriormente “las Jornadas de Agosto de 1977”. Nombrarlas así era también una forma de rememorar “las Jornadas de Marzo y Abril del 62”, 15 años antes, en que también los estudiantes de Secundaria y la Universidad fueron protagonistas de amplias movilizaciones en demanda de democracia.

“Recordar todo esto es muy doloroso, pero a la vez muy lindo”, dijo un compañero que también perdió a su hermano en esa época. “No sólo fue la tristeza por perder a entrañables compañeros y seres muy queridos, sino también la alegría de la lucha y la solidaridad.” Eran tiempos de sueños y esperanzas. Y nuestros héroes muertos se convirtieron en símbolo de la rebeldía contra el sistema.

Es por eso que 30 años después, familiares, amigas y amigos, compañeras y compañeros de esa época y organizaciones estudiantiles y sociales de la actualidad, hemos coincidido para llevar a cabo distintas actividades que tienen como objetivos:

- Rendir homenaje a quienes lo merecen y reivindicar sus sueños, su alegría, el entusiasmo y el sentir de sus vidas.

- Recuperar la historia para que no se olvide y no se repita y para que el recuerdo y los aprendizajes de esa experiencia nutran las nuevas luchas, especialmente de la juventud.

- Ligar el pasado con el presente, sabiendo que mucho de lo que se vivió entonces continúa hasta la fecha y que la necesidad de forjar un mundo mejor sigue siendo un imperativo.

Las Jornadas de Agosto de 1977 fueron una expresión de que pese a los sectarismos y divisiones que existían en el pasado (aún dentro de las propias organizaciones de izquierda y que lamentablemente se siguen reproduciendo), se confluía para hacer frente común en la lucha por la vida. Siendo coherentes con esa experiencias, esta conmemoración tiene un espíritu incluyente, de convergencia.

Al estar reunidos hoy aquí distintas generaciones comprometidos en continuar la lucha, con satisfacción y esperanza, podemos hoy decir: ROBIN Y LEONEL VIVEN.




DISCURSO DE JULIO GARCÍA DÁVILA (hermano de Robin García)
PRONUNCIADO CON MOTIVO DE LA CONMEMORACIÓN DE LAS JORNADAS DE AGOSTO DE 1977




Dedicada especialmente a los estudiantes Robin García y Leonel Caballeros, en el salón de actos del Instituto Rafael Aqueche, el 27 de julio de 2007.


Quiero iniciar mi participación, agradeciendo a los organizadores de este magno acto cultural por haberme invitado y quiero dejar constancia del aprecio de mi familia y mi personal admiración por el trabajo realizado, así como la espontaneidad para llevarlo a cabo, sobre todo con la participación de tantos jóvenes que no habían nacido en la época en que los jóvenes visionarios Robin García y Leonel Caballeros les tocó librar batallas que en la actualidad parecen tomadas de historias macabras producidas únicamente en el cine o en la televisión, que no parece que hubiesen pasado en nuestra amada Guatemala.

En un contexto histórico de gobiernos totalitarios de extrema derecha, Robin García nació en Tiquisate, Escuintla, el 14 de diciembre de 1956, hijo de don Leopoldo García y doña Delia Elisa Dávila de García, personas campesinas, sencillas, humildes y honorables. Estudió el primer grado de primaria en la escuela Tecún Uman de Tiquisate y culminó los restantes grados de primaria en la Escuela Elena Guerra de Sandoval de la zona 7 en 1969. La Secundaria la estudió en la gloriosa Escuela Normal, el Instituto García Granados y la Escuela de Comercio, habiéndose graduado de Perito Contador en 1976.

Fue un extraordinario deportista que jugó fútbol, básquetbol y otras disciplinas, fue un excelente amigo y compañero; en su colonia de la zona 7, trató de reorientar a sus compañeros que buscaban el escapismo en las drogas y el alcoholismo. Fue un magnífico estudiante, que ya cursaba el primer año de agronomía en la USAC.

Mi padre contaba que era un joven extrovertido, y que le gustaba caminar con él, porque era muy platicador y que los temas que tocaba eran interesantes, de alto contenido social, de justicia y visionarios.

En la zona 7 fue acólito en la iglesia San Vicente de Paúl, apoyó la obra social del padre Gómez, practicó el escultismo y le gustaban las actividades al aire libre. Amaba la naturaleza en todas sus expresiones, era amigo de los animales y aficionado a las mascotas.

Sus amigos lo apreciaban con admiración y cuando hablaba era escuchado con atención.

Era un romántico auténtico, estaba enamorado de la vida y su pasión fue Guatemala.

Cuando estudió en la Escuela de Comercio, se perfiló como gran dirigente, junto con los demás dirigentes estudiantiles libró fuertes batallas reivindicadoras a favor de los compañeros y catedráticos. Editaron un periódico con la efigie del Che Guevara (que en esa época era pecado), donde demandaban reivindicaciones socioeconómicas para el pueblo de Guatemala y señalaban posiciones claramente en contra de paradigmas tradicionales como el desfile del 15 de septiembre y la competencia entre colegios para premiar a quienes tenían el mejor uniforme o quienes marchaban más militaroidemente. Por esta razón, el gobierno a través de uno de sus grupos paramilitares denominado ESA (que el gobierno lo daba a conocer como ejercito secreto anticomunista, otros lo conocían como ejercito de Sandoval Alarcón), les hizo llegar serias amenazas, hasta llegar a cometer el peor crímen contra Robin. Robin lo anunció cuando escribió:

“A lo mejor nos obligan a dejar la vida,
por haber editado un periódico con tanta verdad.
En fín, la muerte es tan natural que no me da pena morir,
Por haber usado las palabras y las letras para lo que se hicieron:
Para decir la verdad sin tanto adorno”

Robin escribió más de 100 poemas donde expresaba su profundo amor a la vida y al pueblo humilde de Guatemala. Los poemas rescatados fueron entregados a la asociación de estudiantes de agronomía, quienes publicaron un poemario con motivo del primer seminario nacional de estudiantes de agronomía, del 28 de abril al 13 de mayo de 1978.

Robin fue capturado por esbirros paramilitares del gobierno fraudulento de Kjel Laugerud y Mario “El Mico” Sandoval, bajo las órdenes de Donaldo Alvarez Ruiz, su ministro de gobernación.

Por la presión realizada por los estudiantes de educación media y de la Universidad, que paralizaron las actividades estudiantiles y parte de las económicas en todo el país, pedían “Queremos a Robin Vivo!”. El gobierno se vio forzado a entregarlo. Su cuerpo fue encontrado tirado cerca de Palín, con señales de haber sido salvajemente torturado y asesinado, su cuerpo era irreconocible por la barbarie de las torturas a que fue sometido antes de dispararle en la cabeza. Su cráneo estaba destrozado, como si los miserables gorilas, ensañándose en tan brillante cerebro destruirían su pensamiento de amor y libertad. Como si destruyéndolo físicamente destruyeran la esperanza libertaria de los pueblos.

El sepelio de Robin se realizó en un impresionante orden, acompañado por más de 70,000 personas quienes en una caminata hacia el cementerio le demostraron al gobierno militar y fraudulento, en forma serie y consciente su repudio por el alevoso, cobarde y sangriento hecho. Las mantas que portaban los estudiantes de educación media y de agronomía señalaban abiertamente a Donaldo Alvarez Ruiz, ejecutor de las políticas de gobernación de Kjel Laugerud y el Mico Sandoval.

Las luchas reivindicadoras de Robin, de Leonel Caballeros y todos los mártires revolucionarios, siguen teniendo vigencia 30 años después. La educación sigue siendo deficiente, las escuelas primarias aún no están al alcance de los campesinos y obreros, la desnutrición destruye a los niños, los campesinos siguen sin tierras, los maestros realizan dos y tres jornadas de trabajo para poder mantener a sus familias y las clases dominantes continúan cada día más fortalecidas y los militares continúan ejerciendo el poder, a niveles que el chafarote Ríos Mont violentó la constitución para poder ser candidato a presidente, afortunadamente no logró engañar al pueblo que votó en su contra; y la justicia guatemalteca continúa incapaz de meterlo a la cárcel por genocida; y recientemente aparece otro chafarote que quiere ser presidente ofreciendo su cabeza dura y mano sin compasión, así también continúan fuera de la cárcel, a pesar de sus crímenes de genocidio de lesa humanidad, Chupina, Pedro Arredondo, Kjel Laugerud, Anibal Guevara, y muchos otros, además de los que ya deben estar en el infierno por haber muerto en la impunidad.

De los pueblos depende no volver a permitir que los militares vuelvan a instaurar gobiernos totalitarios de extrema derecha al servicio de sus amos.

Impresionante lo que hicieron jóvenes como Leonel Caballeros y Robin García, que ofrendaron sus vidas porque hubiera cambios en Guatemala, fueron capaces de despojarse de lo más grandioso que un ser humano pueda tener, la vida, por el pecado de ser visionarios, justos, conscientes y luchar por los desposeídos. Al igual que los miles de hombres y mujeres guatemaltecos desaparecidos y asesinados por los militares, tuvieron la suficiente entereza de ser acción y no palabras.

Las instituciones que deberían pronunciarse no lo hacen:
1. El gobierno reconociendo sus crímenes de Estado.
2. La Universidad de San Carlos honrando a sus más Insignes Estudiantes, mártires de la barbarie.
3. Los otrora revolucionarios ahora en la lucha partidista.

Gracias al pueblo, gracias a ustedes jóvenes estudiantes, que como auténticos revolucionarios siguen organizados en la lucha!.


¡DIOS BENDIGA A LOS MÁRTIRES Y QUE LA HISTORIA JUZGUE A SUS VERDUGOS!


GRACIAS LEONEL, GRACIAS ROBIN, PORQUE AUN CUANDO NO LOGRARON TODO LO QUE QUERÍAN PORQUE LES ARREBATARON LA VIDA SEMBRARON EN NOSOTROS CON SU EJEMPLO
LA ESPERANZA



Buenos Días, Mi nombre es Jenny Vela y soy integrante de la Asociación de Estudiantes de Historia “Abilio Arturo Berganza Bocaletti”. Para nosotros es un orgullo el hallarnos aquí homenajeando a compañeros de la talla de Robin Mayro García y Leonel Caballeros.

Tengo 23 años y como ustedes no viví la época más fuerte del Movimiento Estudiantil en Guatemala por lo tanto; lo que conozco del mismo viene de los libros y del testimonio de compañeros y compañeras que generosamente comparten su experiencia y apoyo para la reivindicación y rearticulación del mismo.

Entonces; ¿por qué si a nosotros nos tocó vivir otra época estamos aquí recordando a Robin y a Leonel?
El movimiento de educación media y el universitario en los años setenta era sólido y organizado, comprometido con las luchas populares y estudiantiles, eran la voz del pueblo. Guatemala padecía de una violencia desmedida contra la oposición, además de la pobreza e inestabilidad propiciada por el Estado.

Robin García era un estudiante de educación media, estudió en comercio, se graduó de perito contador e ingreso a la Universidad de San Carlos de Guatemala a la facultad de Agronomía. Tenía 19 años, era moreno, delgado, de pelo crespo, ojos brillantes y una sonrisa franca, intelectual y de pensamiento agudo, muy sencillo, bromista, lleno de alegría que irradiaba esperanza y solidaridad.

Pertenecía al Ejército Guerrillero de los Pobres (E.G.P) además de al Movimiento Estudiantil, participó en las reuniones que gestaron la Coordinadora de Estudiantes de Educación Media (C.E.E.M) y en el 77 como ya mencioné ingresa a Agronomía sin dejar a un lado sus vínculos con Media.

Los problemas sociales que se vivían en esa época; el ataque constante a la educación pública con miras a la privatización, el alto costo de la vida así como la canasta básica, el costo e inseguridad del transporte público, la violación de los derechos humanos; siguen vigentes, ante lo cual tenemos la misma opción la lucha por una vida digna.

Hace poco escuché que los jóvenes carecemos en estos tiempos de dirección política y de referentes ideológicos e icónicos.
Cuando buscamos como patojos guatemaltecos un referente de oposición contra el sistema, pensamos en Cuba, en Fidel, Camilo Cienfuegos, en Che, Sandino, Marcos, Tania; pero por qué irnos tan lejos compañeros y compañeras cuando aquí tenemos a un Luis Turcios Lima, Marco Tulio Yon Sosa, Poncho Bauer, Fito Mijangos. Y aún más cercanos por ser compañeros y compañeras de nuestra edad, un Oliverio Castañeda de León, un Tito Berganza Bocaletti, una Rogelia Cruz, Un Leonel Caballeros, Un Robin García. Hombres y Mujeres que no a pesar sino por su edad sabían – como dijo che- sentir en carne propia el dolor y sufrimiento de su pueblo hasta el punto de dar la vida por ÉL.

Por eso sé que es importante y necesario estar aquí hoy y todos los demás días, no sentados escuchando, sino accionando desde los espacios a los que podamos acceder y crear, educarnos, pero no solamente leyendo los libros de texto que nos dan en el plantel educativo, sino ir más allá: criticar, analizar, proponer y cuando sentemos las bases multiplicar y expandir esa semilla accionando para crear las condiciones de una Guatemala mejor, en la que soñamos con: educación pública para todos y todas de calidad y gratuita, salud, vivienda, tierra, justicia, libertad.

Compañeros y Compañeras tenemos tantas cosas en común aunque a veces no lo parezca, organicémonos y hagamos aún mucho más de lo que está en nuestros límites para lograr el cambio que anhelamos.

GRACIAS LEONEL, GRACIAS ROBIN, PORQUE AUN CUANDO NO LOGRARON TODO LO QUE QUERÍAN PORQUE LES ARREBATARON LA VIDA SEMBRARON EN NOSOTROS CON SU EJEMPLO
LA ESPERANZA

GRACIAS.





1 comentario:

Julio dijo...

Estimados compañeros y amigos, los felicito por la publicación y les quiero agradecer el esfuerzo y dedicación como trabajan, la lucha debe continuar porque no han cambiado las cosas, hoy como hace 30 años siguen vigentes las reivindicaciones por las que se luchaba entonces.
Un saludo fraternal,

Julio García Dávila